Este electroimán se activa aplicando una tensión eléctrica y genera un fuerte campo magnético que puede utilizarse para sujetar, fijar o mover materiales ferromagnéticos. Cuando se interrumpe el suministro eléctrico, el efecto magnético se anula inmediatamente, lo que permite un control preciso. El electroimán es ideal para aplicaciones industriales en las que se requiere un control preciso y una gran fiabilidad, como en los sistemas automatizados, la robótica o la ingeniería mecánica.
Longitud del cable: 300mm
Tensión de funcionamiento: 12V
Estándar de rosca: M4
Consumo: 3,0 vatios
Resistencia: 47 Ohm
Amperios: 0,25A