Este electroimán se activa aplicando una tensión eléctrica y genera un potente campo magnético con una fuerza de retención de 35 KG, ideal para sujetar, fijar o mover materiales ferromagnéticos. En cuanto se interrumpe el suministro eléctrico, el efecto magnético desaparece inmediatamente, lo que garantiza un control preciso. Gracias a estas propiedades, el electroimán es especialmente adecuado para aplicaciones industriales en las que se requiere un control preciso y una gran fiabilidad, por ejemplo en sistemas automatizados, robótica o ingeniería mecánica.
Longitud del cable: 300mm
Tensión de funcionamiento: 12V
Estándar de rosca: M6
Consumo: 3,0 vatios
Resistencia: 47 Ohmios
Amperios: 0,25A