Este electroimán muy potente se activa aplicando una tensión eléctrica y genera un fuerte campo magnético que puede utilizarse para sujetar, fijar o mover materiales ferromagnéticos. Cuando se interrumpe el suministro eléctrico, el efecto magnético se anula inmediatamente, lo que permite un control preciso. El electroimán es ideal para aplicaciones industriales en las que se requiere un control preciso y una gran fiabilidad, como en sistemas automatizados, robótica o ingeniería mecánica. Con sus 2 casquillos roscados M8, el electroimán puede montarse con precisión y es extremadamente estable
.
Longitud del cable: 300mm
Tensión de funcionamiento: 24V
Estándar de rosca: M8
Consumo de energía: 7,2 vatios
Resistencia: 76 Ohmios
Amperios: 0,3A